La campana es ese electrodoméstico que te hace la vida más fácil porque consigue eliminar olores y vapores durante el cocinado de tus alimentos y expulsarlos al exterior. Aunque posiblemente no hayas reparado en ella hasta que… ¿te has independizado y has tenido que ocuparte de elegir cada uno de los aparatos de la cocina? ¡Por fin te has dado cuenta de que en ese hueco vacío junto al techo y los armarios de la cocina falta algo! ¡Una campana extractora!

Por tu cabeza rondan toda clase de preguntas: ¿Qué tipo de campana necesito? ¿Cuál es el tamaño y el diseño más recomendable? Esto de las campanas tiene pocos misterios, no es como decidir cuál será tu próximo smartphone y analizar sus virtudes técnicas. Es tarea fácil, en cuanto tengas claras sus características principales y cómo van a ayudarte a compensar tus necesidades tomarás la mejor decisión. Además, ¡nosotros estamos listos para echarte un cable!

Vamos a despejar las primeras dudas enseñándote los tipos de campanas que existen, calcularemos la potencia y medida adecuadas que más se ajustan a tu cocina, ¡porque no queremos que tu piso se llene de humo y parezca una barbacoa en cuanto pongas un huevo a freír!

¡Adiós a los malos humos en la cocina!

Las campanas extractoras pueden tener dos modos de funcionamiento: el modo de extracción o el modo de recirculación.

El funcionamiento del modo de extracción, es sencillo, la campana absorbe el aire de lo que estés cocinando y lo dirige hacia el filtro antigrasa instalado en la boca de la campana. Con él también arrastra el vapor y los malos olores generados por la cocción que son conducidos a través del tubo que va desde la campana hasta la salida de humos instalada en el exterior de tu casa. En este caso evidentemente, necesitas disponer de una salida de humos.

Si no dispones de salida de humos, entonces no hay forma de expulsar el aire al exterior, por lo que tu campana funcionará con el modo de recirculación. En este caso, la campana realizará igual que antes, la absorción de los vapores y malos olores y los dirigirá al filtro antigrasa. Tras esto, en vez de conducir el aire hacia el exterior, lo pasará por el filtro de carbón activado o carbono activo(enlace), que absorberá los olores, para que el aire finalmente vuelva a tu cocina.

En resumen, el modo de extracción consigue mejores resultados ya que expulsa el aire al exterior. Pero todo depende de las condiciones de tu cocina, si no tienes salida de humos, tendrás que utilizar campanas con el modo de recirculación.